miércoles, 26 de abril de 2017

MATEMÁTICAS. NATURALES COMO TU. EL 9.

9




FINALES Y PRINCIPIOS


Eva Puyó


El nueve es mi número favorito. De pequeña me resultaba simpático porque era el último de la serie de un sólo dígito. Además, me gustaba su forma, similar a la de una persona de pie. ¿Por qué en el comienzo de la vida me sentía atraída por los límites y por la cercanía del final? No lo sé. Después me he dado cuenta de que el nueve también puede tener que ver con los inicios. Cuando conocí a Ismael, mi pareja, vivimos durante una temporada en su piso de la calle Miguel Servet, que era un noveno. En esa altura, la última del edificio, comenzó una relación que no sabía lo que duraría. Llevamos juntos bastantes años, pero a veces sigo sintiéndome como a las puertas de algo que se me va a ir descubriendo. Y, ciertamente, dentro de unos meses nuestro día a día va a cambiar. El veintinueve de diciembre esperamos que venga al mundo nuestra primera hija, a la que hemos pensado llamar Sabina. La fecha de su nacimiento es muy cercana al final del año, pero también está próxima a la inauguración de uno nuevo. El tiempo parece circular ahora en un doble sentido: los nueve meses en que el feto crece dentro de mi vientre son en realidad una cuenta atrás del principio de una vida. Me ha encantado descubrir que en el proyecto Natural como yo me ha tocado por azar el número nueve, y en concreto esta fotografía de árboles. Elegimos el nombre de Sabina para nuestra futura hija, entre otras cosas, porque a Ismael y a mí nos gusta esta especie de árbol, de belleza singular. Por lo visto su madera es apreciada por los ebanistas, ya que tiene fama de ser imputrescible. Es un árbol, además, de raíces poderosas que resiste bien las temperaturas extremas y la falta de agua. Aunque hace siglos había abundantes bosques ahora tan sólo quedan algunos ejemplares solitarios, como por ejemplo en los Monegros. Contemplo esta imagen que tiene una apariencia un tanto desértica. Sin embargo, estoy convencida de que las ramas desnudas conocerán un nuevo despertar y de que pronto se cubrirán de hojas verdes y quizás también de flores.

domingo, 23 de abril de 2017

MATEMÁTICAS. NATURALES COMO TU. EL 8.

8


¿Qué parte elegirías?


Octavio Gómez Milián

Elijo el ocho porque es tierra de nadie. A veces pienso que sería más feliz con ocho dedos. ¿Con cuál de todos no me quedaría? ¿Qué parte comerías? ¿Qué parte elegirías? Bajo el musgo viven las setas. Bajo las setas viven caracoles. El ocho dividido por el cuatro y el cuatro a su vez por el dos. El dos nunca está solo. Por eso miramos el cielo esperando dos soles y se termina haciendo de noche. Así podemos volver a respirar. Ya no está sola la luna. Dos lunas de tarde como el poema de Federico García Lorca. Pero he elegido el ocho y elijo la suma: elijo tres y cinco. Y ya tengo dos números primos. Y elijo el uno y el siete y dudo, ¿le presto un jersey al uno? Hace frío y está lejos de su casa. Y solo, el uno siempre está solo. Aun cuando me falte un dedo en cada mano seguirán estando los dos unos solos. Bajo la tierra hay una raíz que crece y se convierte en tallo, el tallo tiene cuatro ramas y en cada rama hay dos hojas. Son ocho de color verde y el caracol solo sobre el terruño gris sube por encima de las cuatro setas y espera que los tres buitres no traigan hambre atrasada. Qué triste es el ocho cuando se parte en dos de pena y no hay nada que lo una. Qué lindo es el ocho cuando se tumba y sueña un sueño infinito.


miércoles, 19 de abril de 2017

MATEMÁTICAS. NATURALES COMO TU. EL 7.

7

Siete


Carmen Ruiz Fleta


Dicen en el pueblo que una noche de invierno de no se sabe cuándo, ocho muchachas tramaron huir del secano a la búsqueda de aquel mar que un viejo vio una vez. Solo una de ellas regresó. Y por más que le preguntaron a la vuelta, nunca dijo qué les ocurrió a sus compañeras de escapada. Muda para los restos y anciana con quince años (pues su piel empezó a tornarse tronco de abedul) murió antes de llegar a la veintena.
Tiempo después y por casualidad, alguien encontró en el que fue su cuarto un papel manuscrito: “Imploráis al cielo, pidiendo agua o alguien a quien cobijar, desnudas como estáis. Siete alfiles indivisibles de huesudos dedos. Os creéis desgraciadas, y a pesar de veros así, mejor que yo estáis. Ojalá hubieran sido ocho los ladrones de almas”.
La historia se enredó pegajosa en la memoria de la gente. Intentaban olvidarla, pero nadie se atrevía a acabar con aquellos siete árboles (con sus siete sombras), que desde entonces custodiaban la entrada del pueblo presagiando el oscuro destino de sus habitantes.

domingo, 16 de abril de 2017

MATEMATICAS. NATURALES COMO TU. EL 6.

6



SEIS CANGUROS, SEIS

Javier Vázquez



Doña Clementina del Manzano vive en el número seis de la calle del Peral.
Seis días a la semana -lunes, martes, miércoles y jueves y sábados y domingos- se levanta, puntual como un reloj, a las seis de la mañana y seis minutos. Sin embargo, los viernes se despierta cuando faltan seis minutos para las seis de la mañana.
Nació el sexto día del sexto mes del año del primer mil novecientos que terminó en seis. A punto estuvieron sus padres de llamarle Seisimina; pero, como la abuela Ataulfa dijo que para nombres raros ya tenía bastante con el suyo, prefirieron que se llamara Clementina.
Y aunque sea una mujer centenaria, está hermosa y sanota como una lechuga. Todos dirían que su edad suma no más de seis veces seis. ¡Y no es para menos! ¡Ni para más!
Robusta como seis robles, desayuna cada día un buen tazón de leche, pan con aceite y una pieza de fruta cortada en seis pedazos. A veces es una manzana -como su apellido-, otras, una pera -como la calle donde vive-.
Desayuna con calma, pausada, reposada, y masticando seis veces cada bocado.
Llena de energía y sonriente, recoge después la cocina en un pispás. Y es que, cada mañana, cuando pasan sesentaiséis minutos de las seis, hay seis canguros que la esperan en la puerta contentos y saltarines.
Seis años llevan saliendo a correr juntos cada día. Bueno, correr correr, sólo corre Clementina; porque los canguros brincan, rebrincan, saltan y vuelven a saltar, igual que aquel seis inquieto y revoltoso que, en una voltereta, acabó convertido en nueve. Pero eso, mejor, te lo cuento otro día...

miércoles, 12 de abril de 2017

MATEMÁTICAS. NATURALES COMO TU. EL 5



Petirrojos


Miguel Mena


En 1975 arrasó en las pistas de baile una canción titulada “Fly, robin, fly”, en español, “Vuela, petirrojo, vuela”. La canción repite 9 veces la palabra robin y 18 la palabra fly. De hecho la letra solo consta de 2 frases: la del título y esta otra: “Up, up to the sky”, frase que se repite 3 veces, lo que hace que el término up se utilice un total de 6 ocasiones y se convierta en el tercero más usado en esta letra minimalista.
Los 5 petirrojos de la foto comenzarán pronto a volar. Es cuestión de dos semanas. Siempre que antes hayan sido bien alimentados, como parecen reclamar con sus picos abiertos al cielo. Cuando echen a volar abrirán sus bocas no solo para comer, también para cantar, algo por lo que tienen merecida fama. De hecho su canto pervivirá en el tiempo por los siglos de los siglos, cuando ya nadie recuerde a las 3 intérpretes del grupo Silver Convention, el grupo alemán que con su insistente invocación al petirrojo logró ser número 1 de la lista americana de éxitos durante 3 semanas. Sin duda, al menos musicalmente, la vez que los petirrojos han volado más alto.


domingo, 9 de abril de 2017

MATEMATICAS. NATURALES COMO TU. EL 4

4


CUATRO ES MÁS QUE UN NÚMERO


Antón Castro



Cuatro eran cuatro mis amores: Adelina, Isabel, María y Carmen. Las veía en el cine, cuando volvían del colegio; las veía en la verbena y las sacaba a bailar. Cuatro eran cuatro mis primeras pasiones y se fue quedando solo una: Carmen. Un día le dije: “¿Quieres bailar conmigo hasta el fin de la noche?” Nos mareamos con el ritmo, con la brisa, con un amor indeciso que aún no tenía ese nombre. Nos fuimos al mar y vimos cuatro barcos: Patache, Carolo, Gaviota y La Ilusión. Cuatro barcos de cuatro marinos o cuatro jóvenes capitanes. Recorrimos las tabernas del puerto: Mourelle, Las sirenas libres, Rompeolas y La Pulpería. No hay nada tan placentero como recenar. Tomamos cuatro pedazos de empanada, cuatro vinos Albariño y cuatro helados. Luego Carmen me dijo: “No sabes nada de mí. Acompáñame a mi casa”.

Allá fuimos. Estaba a la salida del pueblo, en una colina con impresionantes vistas hacia la ribera y los bosques misteriosos donde José, el explorador de los sueños y el niño alucinado de los Moreiras de Cuatrovientos, había visto cuatro lobos, cuatro águilas y dos serpientes que le parecieron infinitas. Subimos al patín del hórreo. “Mira bien. Ya esclarece el día. Desde aquí puedes contemplarse cuatros faros. Diferentes, altísimos, los dueños de la luz que vencen la noche y la niebla. Mamá dice que a veces pueden verse las costas de Irlanda”. De repente, desde el fondo de un cobertizo se acercó un perro. Carmen lo acarició: “Mi padre es cazador y tiene cuatro perros: Amancio, Merlín, Ariza y el más joven de todos, de apenas ocho meses, este, León”. León, como yo. Pensé que tenía algún derecho a hacerme ilusiones y me despedí a lo grande: con cuatro besos.


miércoles, 5 de abril de 2017

MATEMATICAS. NATURALES COMO TU. EL 3.

3


TRES


Ángel Gracia


Tres pasos. Un bebé aprende a andar. Un paso, dos, tres, caída. Así cuenta la madre que sucedió la primera vez que le soltó las manos. Tres pedaladas. Un niño aprende a ir en bicicleta. Una pedalada, dos, tres, caída. Así cuenta el padre que sucedió la primera vez que dejó de sujetarlo. Tres sueños. Un adolescente tiene todas las noches los tres mismos sueños. En uno vuela sobre su barrio. En otro ama desesperadamente. En otro camina por un puente y de repente se cae al río. Así lo recuerda o cree recordarlo. En una vida caben tres vidas: volar, amar, caer. Ese bebé, ese niño y ese adolescente que todavía soy sabe ahora que en un pecho pueden latir tres corazones. Cuando estaba solo era cero. El amor me hizo uno y me convirtió en dos. Ahora seremos tres. Seremos nosotros los padres que cuenten los tres primeros pasos, las tres primeras pedaladas, las tres primeras sílabas. Le contaremos la historia de las tres manzanas, la historia de los tres fantasmas que visitaron a Mr. Scrooge, la historia de tres pícaros que engañaron al rey. Le contaremos la leyenda de las Tres Sorores. Un macizo y tres picos. Pediremos tres deseos al Genio de la Lámpara sabiendo que quizás nunca se cumpla ninguno. Un día oiremos cómo nos niega hasta tres veces.



domingo, 2 de abril de 2017

MATEMATICAS. NATURALES COMO TU. EL 2.

2



NUMERO DOS

Uge Fuertes


Tic-tac, tic-tac, tic-tac, un dos un dos un dos
Dos, tú y yo, sombra y luz, ir y volver, empezar y acabar. Polarización en los elementos, la alternancia, luz y oscuridad, bien y mal, hembra y macho.
Chorizo y longaniza, pulpo y sepia, kétchup y mayonesa, calamares y rabas, azúcar y sacarina, lentejas y judías, patatas y cebollas, azúcar y sal.
Sal hacia al norte si hay sur, al este si hay oeste, y no salgas de la cama porque se está muy bien.
Bien y mal, malditas moscas de dos alas que no me dejan dormir. Dormir despertar, levantarse acostarse, sinónimos y antónimos
Todo en la vida tiene su contrario, su par su non, su extremo opuesto, derecho izquierdo, arriba abajo. Todo en la vida son dos.
El uno sin el otro no existirían, no tendría sentido, serían amputados, inertes. Delante detrás, subir bajar, nítido desenfocado, reír llorar, morir vivir, cara y revés.
Ves con dos ojos, tocas con dos manos, dos piernas; orejas, agujeros de la nariz, dos mandíbulas, dos pelos que tiene un calvo y dos millones un peludo.
Para empatizar hacen falta dos, para una pareja dos, dos testículos, dos ovarios, dos sexos.
Ying y yang, positivo y negativo. Dos hacen falta para hacer equipo, para saltar de la unidad al grupo… para que el copiloto tenga un piloto.

Sol y sombra, sol y luna, soliloquio.
Dos, lector y escritor, fotógrafo y observador.
Dos. Tú y yo.


domingo, 26 de marzo de 2017

MATEMÁTICAS. NATURALES COMO TU . EL 1

1

Uno. Mástil

David Liquen

"mástil de soledad, prodigio isleño"

GERARDO DIEGO





No te vuelvas, no mires hacia atrás. mientras tu miras esas nubes encapotadas y ese animal solitario, se te van a acercar, al menos, tres personas. no importa mucho lo que digan o piensen, pero una de las tres personas es la chica que amas. Tienes que tener respuestas para todo. La vida es una especie de examen, ya te has dado cuenta. y entonces si estás fijamente mirando la fotografía tienes que tener conocimiento de al menos tres cosas: las nubes y sus clases, las cabras y sus clases y la soledad.Lo de las nubes está chupaú: cirro cúmulos, cumulo nimbos y nubes normales. Es raro que haya expertos. Cerca de ti, me refiero. Así es que si te apuran sueltas, sin pestañear, " ¡qué cirro cúmulos más preciosos!". Entonces vas a quedar bastante bien. apura un poco, no lo sueltes a la primera. Di primero vaguedades " Que cosa tienen las nubes" " Que formas más graciosas presentan" cosas así. Lo de las cabras tiene su aquello, en la foto no se distingue bien si es una cabra salvaje, un sarrio o un corzo. Tú tienes que decir que es un bóvido. y punto. no te metas en más líos .Bóvido es un nombre bonito y no suena muy pedante, otra cosa es que de cara a la galería quisieras decir mamífero artiodáctilo de la familia bovidae, eso es otra cosa y ahí veo yo, incluso peligro.
Y ahora estate atento. llegamos al uno. el uno, como sabes es individisible y único. El uno es la espiral y el centro. El uno es la soledad. Ahí quería situarte a ti. en esta arenga solitaria y melancólica. La soledad es el uno. La soledad es que la chica que amas no te va a decir nada, pero nada nada, el cero. así es como iniciarás tu conocimiento de la soledad. en cualquier caso no pasa nada, desde el uno puedes saltar a las nubes, esas nubes tan desiguales, perfectas y armoniosas. desde el uno vas a poder mirar los ojos a la cabra y desde el uno vas a amar el universo las nubes los animales y a esa chica que no te ama. No lo olvides. no olvides nunca el uno.

martes, 21 de marzo de 2017

MATEMÁTICAS. NATURALES COMO TU. EL 0

El programa Conexión Matemática, fruto de la colaboración entre la Sociedad Aragonesa de Profesores de Matemáticas y el Departamento de Educación del Gobierno de Aragón, ofrece a los centros educativos exposiciones que forman parte de las semanas matemáticas que se desarrollan en los colegios e institutos participantes en el programa. Una de estas exposiciones, de título “Naturales, como tú”, trata de aunar los números, la fotografía y la literatura.


Los números naturales son la excusa para encontrar un punto común entre disciplinas aparentemente alejadas entre sí. Diez fotografías de naturaleza que representen las diez cifras de nuestro sistema de numeración, del 0 al 9, dan pie para que escritores y periodistas aragoneses completen los carteles de la exposición con relatos vinculados a los números.

En siguientes publicaciones colgaré el texto de los diferentes autores junto con la fotografía relativa al número.


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UN TIOVIVO 

Enrique Cebrián


El cero tiene un abuelo de Arabia y un alma bipolar. El cero no sabe si tumbarse en una nube o hacerse revisor de tren, no sabe si ser moneda o poema. El cero es la nada, el agua de una fuente. El cero es la escalera necesaria para poder subir a las cifras más altas. Tiene la aristocracia de un enigma filosófico y la tierra en las uñas de lo terriblemente necesario. El cero es un invento de los hombres, como las bufandas, el whisky y la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
He aprendido que el cero pueden ser también las estelas dejadas en el mar por lanchas que han pasado velozmente. Quizás sus tripulantes nos hayan saludado, a ti y a mí, que estamos en la playa leyendo, haciendo castillos de arena, besándonos. He aprendido que el cero puede ser ese mar, el agua inmensa del planeta. El cero puede ser azul. Un cero azul. El cero de las profundidades marinas.
El cero debiera ser la calificación más alta de un examen. No tendría que estar por detrás de otra –la mejor, dicen– que la necesita para existir. Qué placer poner un cero redondo, azul, definitivo a quien haya contestado a mis preguntas.
En la primera evaluación de Primero de EGB –no había cumplido aún los seis años– suspendí ya las Matemáticas. Un boletín blanco plastificado, con el escudo del colegio. ¿Decidí entonces hacerme poeta? Pese a la alopecia, no seré nunca Agustín Fernández Mallo. Mejor. El cero es azul, eso sí que está claro. Azul veloz.
Pero puedes tachar y tirar a la papelera todas las líneas que has leído hasta llegar aquí. Porque lo que es el cero lo sabe solo una canción que canta mi hija: “El cero es un tiovivo para pasarlo bien”. The rest –como decía aquel– is silence.

jueves, 2 de marzo de 2017

TALLER CREATIVIDAD Y FOTOGRAFÍA DE NATURALEZA


TALLER CREATIVIDAD Y FOTOGRAFIA DE NATURALEZA 22 de Abril, Monreal del Campo (Teruel)


Hay muchas formas de afrontar un trabajo fotográfico; en este taller veremos la importancia de saltarnos las normas fotográficas, de experimentar, de arriesgarnos, de volver  a ser niños y perder el miedo a las críticas por salirnos del camino.
Que es la creatividad, de donde viene y porque hace falta en fotografía.
Como inspirarnos, como aprender de las fotografías que no entendemos, elaborar listas de ideas y nuevos retos a la hora de salir a fotografiar. Influencia de los diferentes campos artísticos. ¿Somos lo que fotografiamos?. La mochila cultural y educacional que cada uno llevamos puesta es la que nos hace tomar unas imágenes u otras.
Avanzar en este campo es  un trabajo personal de búsqueda de los límites que nosotros mismos nos imponemos, de exploración, de ver donde estamos y donde queremos llegar.
Aprenderemos sobre el uso de algunas herramientas  para añadir ambientes, efectos y elementos a nuestra foto sin el uso de programas informáticos. Sacar  el máximo partido a nuestras cámaras sin necesidad de tener un gran equipo.
La composición es junto con el momento y la técnica el punto de partida de toda buena foto; saber jugar con los elementos de una composición es la materia prima con la que trabajar para buscar un estilo propio.
Búsqueda de metáforas y simbolismo de nuestras imágenes y que es lo que podemos hacer para potenciarlas. Connotación y denotación.
Explorar  las fotografías que nos han marcado históricamente y como nos influencian.
Dar a los fondos de nuestras fotos la importancia que se merecen. Diferentes tipos de fotografía en movimiento; como intentar que nuestras imágenes de se alejen de la nitidez. Formas de generar desenfoques.
Materiales para uso fotográfico, objetivos específicos. Uso para diferentes necesidades de los que fueron creados.
Uso de múltiples exposiciones en cámara .Veremos las aplicaciones prácticas tales como doble enfoque, sujetos y fondo o múltiples exposiciones que nos permiten sumar un número infinito de fotos en un mismo raw.
Uso y selección de las imágenes con las que nos identificamos. Estilo fotográfico propio. Trabajo en proyectos.
Todos somos creativos en potencia y tenemos ideas novedosas que por un motivo u otro no llevamos a cabo. Las tecnicas en si mismas no son creativas; son el camino que tenemos que recorrer, que tenemos que inventar para conseguir fotos diferentes, las nuestras. Es un camino a veces desdibujado en el que nosotros mismos seremos los que escribamos el guión. En el taller aprenderemos a visualizar y a llevar a cabo las fotos que soñamos. 



lunes, 13 de febrero de 2017

PINTURAS RUPESTRES EN SIERRA DE CALDEREROS

Cuando uno pasea por estas tierras tan a menudo solitarias y abandonadas, tienes claro que es lo que hacía a los hombres primitivos fijarse en un territorio.
Esta es la primera pintura que "descubrí" para la ciencia; y pongo entre comillas descubrí porque entiendo que el que la descubrió fue el que la hizo. Los pastores y habitantes que han convivido con ellas durante 6000 años, tanto o mas de conocimiento y ciencia que nosotros tendrían. 
Recuerdo muy bien esa mañana hace 9 años, mientras observaba un petirrojo; además de esta he encontrado otras tres, que se suman a las numerosas ya descubiertas en la zona. 



Todos años, como un ritual , las recorro a ver si el tiempo, la luz, o la humedad ha hecho surgir alguna nueva de las paredes ocres. Siempre en vano. Los hombres que habitaron estas sierras siguen presentes, con su espíritu por aquí danzando, pero no les da por seguir pintando.

En todo caso, alguna de estas marcas me pasan ahora desapercibidas tras haberlas encontrado hace años. Mi juguetona memoria me brinda así oportunidades para poder descubrirlas de nuevo, y sentirme una vez mas, explorador en el laberíntico rodeno.
Intento ponerme en el lugar del pintor. En vano. Todas explicaciones que he oído sobre ellas son eso, interpretaciones. Las pintaran niños, mujeres, abuelos, chamanes, cuerdos o drogados..., poca relevancia tiene, nunca lo sabremos con total certeza. Y tal vez sea mejor así, permitir que cada uno invente su historia.
La única certeza cuando recorro estos lugares, es que creo que siguen habitados. Hay algo, una energía muy potente que envuelve los despoblados. Difícil de calibrar para un científico, algo que no cabe en una tesis ni en una carta arqueológica y que para mí es el motor de búsqueda.



Me cuesta imaginar el futuro de estas pinturas. Ni idea de como escaparán otros miles de años o de minutos. Tampoco sé si es mejor que alguien la conozca o se queden indefinidamente descansando. El mundo de la arqueología es, en ocasiones, tan oscuro como el sobaco de grillo en la noche; una vez mas todo parece reducirse a ser el primero en algo.
 Cuesta entender como en zonas cercanas y parecidas como Albarracín, hace años que las sacaron a la luz y aquí... seguiremos chutándonos con  la energía que dan estos lugares; algún día, serán puestos en el mapa, y los hombres primitivos seguirán habitando sus piedras frías y escondidas.


martes, 31 de enero de 2017

PAISAJES CAMBIANTES

A menudo tenemos conciencia estática de las cosas, del paisaje y paisanaje que nos rodea. En la naturaleza, todo es cambiante, nada es inmóvil.
Durante casi dos años, acompañé los días que pude a Luis Torrijo y Javier Magallón en su proyecto de escalada "100 puntas inaccesibles de la provincia de Teruel", un trabajo exploratorio de la provincia, que concluyó con la publicación de un libro muy recomendable, tanto si te gusta subir por las piedras como si te gusta encontrar rincones perdidos.
Dentro de los lugares mágicos de la provincia de Teruel, los alrededores de la capital albergan sitios que uno sueña cuando lo que importa es buscar la belleza.

Entre ellos algunas chimeneas de hadas, lugares donde la caprichosa erosión diferencial esculpe puntas que resultan ser pasajeras incluso para las edades geológicas.


Uno de esos lugares mágicos, son los terreros de la Rosita, en Villaespesa ,donde pude ir gracias a  Manolo que hizo de guía y también de improvisado"modelo" en algunas fotos.



Solo pude hacer una sesión de fotos que no son todo lo que esperaba, pero ahora las veo como un pequeño gran tesoro, porque la punta siguiendo la evolución normal y lógica ha terminado sucumbiendo a algún temporal y se ha derrumbado.
La belleza presente en cualquier lugar, ha visto como se limaba un capricho en el mar de arenas


Esperaremos a ver como este paisaje nos regala sus lentas esculturas, paisajes cambiantes como la vida, bellezas imposibles y soñadas.