MULTIPLES EXPOSICIONES EN CAMARA
Articulo publicado en la revista LNH
“Con la aparición de cámaras digitales que
permiten las múltiples exposiciones, se
abre un abanico de posibilidades para la creatividad y la experimentación; en
el presente artículo os cuento lo que he
ido aprendiendo sobre estas técnicas”
Ya en
analógico podíamos disfrutar de las dobles exposiciones; fotos que nos
resultaban atractivas e imposibles. La
mayoría de las pruebas eran animales nocturnos con la luna llena al fondo y cosas
así. El método era fotografiar los dos
motivos sin pasar el carrete, cuidando que la composición fuera correcta.
Hoy día son
muchos los modelos de cámaras de gama media y alta que van incorporando estas
opciones en sus menús y también
aplicaciones para móviles que podemos descargarnos para entrar en ese mundillo.
Son
modas más o menos pasajeras que como todas irán y vendrán; lo cierto es
que no hay mucha documentación ni libros de los que poder aprender y eso abre
todavía aun más las golosas puertas para adentrarnos en las probatinas.
Todo lo que
intentamos hacer en cámara también puede
hacerse con programas informáticos, pero eso lo dejo para los que sepan
hacerlo. Las imágenes que muestro en este artículo están creadas a partir de
dos o más archivos raw. El procesado posterior suele consistir en dar contraste
y enfoque y sobre todo corregir la temperatura de color. Al sumarse dos fotos
tomadas en momentos distintos, la suma
de la temperaturas de ambas imágenes suele darnos colores “irreales” que necesitan
corregirse y ser “enfriados o calentados”, aunque creo que esto mejora bastante
si utilizamos el programa de procesado original de cámara.
Las cámaras
tienen varios modos de fusión de la luz: aditiva, media, clara y oscura. Conviene experimentar con todos ellos para entenderlos un poco. En una siguiente entrada intentare adentrarme un poco mas en cada uno de ellos. Una opción muy interesante es poder seleccionar de las ya grabadas
en tarjeta una imagen sobre la que superponer la siguiente; esto nos permite
guardar en cámara fotos que pueden servir de fondos y que podremos utilizar más
adelante cuando encontremos el momento o sujeto adecuado.
Las
opciones de trabajo son variadas, estas
son algunas de ellas.
Doble enfoque.
El primer
paso que podemos dar para trabajar con dobles exposiciones es
variando el enfoque. Hay varios casos en los que podemos utilizarlo.
Para la foto del Gran Pavón, en una primera foto enfocamos la mariposa y la
iluminamos y en una segunda toma
enfocamos a las estrellas dando una larga exposición. Con este sistema ganamos
profundidad de campo. Este tipo de imágenes puede hacerse perfectamente en una
sola toma moviendo el anillo de enfoque en el trascurso de una larga
exposición.
Otra opción
interesante es repetir un macro con diferentes focos, o sea enfocar una foto y
superponer la siguiente desenfocada.
Sujeto y fondo
Mi campo
favorito de experimentación viene siendo
la realización de fotos sobre los que
superpondremos un sujeto posteriormente.
Los
elementos utilizados para fondos pueden ser muy diversos y abundan los barridos.
Los barridos pueden ser de todo tipo, contraluces de hojas, árboles, flores o
cualquier otra cosa que se nos ocurra.
Para que las
luces de ambas fotos puedan sumarse bien, es conveniente que el sujeto se
superponga sobre un trozo de la fotografía de fondo en el que predomine el
color negro, o blanco o tenga una luz uniforme. Para la consecución de estas fotos de
fondo es aconsejable usar contraluces que favorecen el contraste y los claroscuros
en la imagen. En esas partes oscuras es donde es más fácil sumar un sujeto
posteriormente.
La
fotografía del sujeto debe tener pocos elementos que distraigan y es
aconsejable que la parte posterior sea oscura, o por el contrario muy clara para que al
sumar las luces con la foto del fondo no salgan mezcladas y que no haya demasiadas distorsiones.
En la foto
de este Edelweiss, el fondo se consiguió en una atardecer a contraluz usando
una lenta exposición fotografiando unas plantas de esparto. Las zonas más
oscuras de la escena son el lugar ideal para superponer el sujeto.
Podemos
utilizar el sol o la luna como fondos y
también extrapolar estas técnicas a la fotografía de aves, mamíferos o
fotografía social. Las posibilidades tienen el mismo límite que la propia
imaginación
MULTIPLES
EXPOSICIONES
Una vez
controlada la técnica para usar dos exposiciones en una, podemos dar otro paso
y seguir incluyendo fotografías hasta el infinito y más allá.
La
fotografía de este chinche está compuesta por once exposiciones diferentes.
Nueve de ellas son un contraluz del animal utilizando la luna menguante. Las
dos siguientes son barridos para añadir
color a la toma final.
En el caso
de esta imagen en realidad es un solo árbol que he ido componiendo en cuatro
tomas para que no se superpongan y creen una composición mezcla entre
surrealista y creíble.
Todos estos métodos
y formas de trabajo son orientativos, es lo que hago y lo que se hacer hasta
día de hoy; seguro que hay otros mil posibles y se pueden perfeccionar. Te
animo a que lo intentes.